«Escribo porque leo y gracias a la lectura nacen arroyos y
afluentes del torrente de libros leídos. Escribo porque creo en la austera
inmortalidad de la palabra escrita y en las bibliotecas como paraísos laicos.
Escribo porque es el más poderoso acto libertario que conozco. Escribo porque
el hechizo de la literatura es fulminante y a mí me hace ilusión ser aprendiz
de aquellas magias.»
Fernando Iwasaki,
al reportatge de Jesús Ruiz Mantilla Por qué escribo (El País Semanal, 02.01.2011)

